Todo lo que hay, todo lo que viaja.
Nos traspasa el aire, el que nadie siente
Pero que recuerda esa captura suspendida.
Conozco cada gesto de ojos esquivos
Y de ojos fijados, tensos, deseosos.
Sé de labios apretados, uno sobre otro,
Atreviéndose a contener condenas.
Sucede que cada nota duele por elección
Porque está, pero no grita.
Porque hay que cantar, y cantar, solo eso.
Pero lo que viene del centro es imparable, no prolijo.
Vimos cada brillo imperceptible
Atreviéndose a contener condenas.
Sucede que cada nota duele por elección
Porque está, pero no grita.
Porque hay que cantar, y cantar, solo eso.
Pero lo que viene del centro es imparable, no prolijo.
Vimos cada brillo imperceptible
Oímos cada gemido sórdido
Besamos cada distancia dolorosa
Bailamos cada paso de nuestra danza
Sucede que hicimos el amor a años luz
Que es incorregible la terquedad del capricho
Besamos cada distancia dolorosa
Bailamos cada paso de nuestra danza
Sucede que hicimos el amor a años luz
Que es incorregible la terquedad del capricho
Que penetramos lo impenetrable
Que no hay salida posible distinta de este andar.
Que no hay camino que no te lleve a mí.
Que no me lleve a vos.
Que no hay salida posible distinta de este andar.
Que no hay camino que no te lleve a mí.
Que no me lleve a vos.
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