Estrella de seis puntas.
Cincuenta puestas del mismo sol.
Cuatro cuentas que descuenten el camino a la canción.
Tierrita regada a tiempo.
Cantos sagrados de sanación.
Siete colores que celebren todos los deseos.
Abrazos que absorban sal.
Danzas y cosquillas para resurgir.
Lista interminable de rituales pa' acomodar el corazón.
Infinitas piedras al río.
Con gritos de antaño guardados en el pecho.
Piel de pies enchastrados de barro urgente.
Libertades que asomen.
Besos y risas por necesidad.
Escala de grises en puerta pidiendo colores .
El amor que siempre combata al miedo.
Poemas para Guitarra
Poemas para decir (o leer) con sonido de guitarras
lunes, 16 de octubre de 2017
lunes, 25 de septiembre de 2017
Toc toc... t... o...c...
Me quedo afuera. Fácilmente.
No precisa mucho.
Me quedo afuera, como el frío del invierno cuando cierran la puerta.
Como el sol cuando solo queremos sombra.
Cuando seguimos envenenándonos de oscuridad.
Me quedo afuera. Así de simple. Así de rápido.
Porque de tres se pasa al cinco.
Nadie lo explica, pero me quedo afuera.
Aunque irradie sonrisas en plena guerra.
Aunque perfume lo rancio, aunque rescate juegos de antaño, aunque dé lo que no hay.
Me quedo afuera. Que es donde quiero quedarme si lo que hay adentro es pura densidad...
No precisa mucho.
Me quedo afuera, como el frío del invierno cuando cierran la puerta.
Como el sol cuando solo queremos sombra.
Cuando seguimos envenenándonos de oscuridad.
Me quedo afuera. Así de simple. Así de rápido.
Porque de tres se pasa al cinco.
Nadie lo explica, pero me quedo afuera.
Aunque irradie sonrisas en plena guerra.
Aunque perfume lo rancio, aunque rescate juegos de antaño, aunque dé lo que no hay.
Me quedo afuera. Que es donde quiero quedarme si lo que hay adentro es pura densidad...
jueves, 31 de agosto de 2017
Libertad (para volumen alto)
La llamó Libertad. Y la decoró.
Le tejió abrigo y la acarició mientras la llamaba.
La nombró muchas veces, casi reclamándola.
Pero lo hizo con dulzura, como susurrando.
Le tembló la voz mientras pronunció cada letra
Pero lo dijo otra vez: “Libertad, libertad”.
Lo hizo mientras le cortaba el pelo y la maquillaba.
Y también cuando la adoctrinaba.
Supo ver que Libertad rimaba con lealtad.
Y con bondad, maldad y Bagdad. Pero era Libertad.
Hablando por sobre su voz, mirando por encima de ella
Encontró que le sentaban bien los apodos.
Se confundió. Creyó mirarla a los ojos, pero no.
Y la agarró fuerte, la apretó y la abrazó.
Pero “Libertad”
quería correr. A lo largo y a lo ancho.
Porque es libre Libertad.
Y después de bañarla y perfumarla, le cantó nanas.
La hizo dormir, la tapó y cerró la puerta. Cerró.
Y se durmió recordando el momento en que la conoció.
La pensó y la recorrió en la imagen, para no olvidarse.
Y cuando se despertó no la encontró, no la reconoció.
No estaba Libertad, no era esa, no era ella… no era
Libertad.
Había sido, ya no era. No era Libertad.
lunes, 14 de agosto de 2017
Envidia
Tengo envidia, lo admito.
Lo reconozco y lo acepto, y lo expulso.
Pero vuelve, un rato
Y me agita y me revuelve
Tengo envidia de las veredas
De tu almohada, de tu espejo.
La tengo de los relojes de los otros,
los que te comparten, te cruzan, te piden.
Siento envidia de las maestras
Que te ven una vez al día, o dos...
De los ponys de peluche de colores
Y de los colores en la pared, idea mía.
Sofoco envidia de tu mate eterno,
de tu ventana, tu llavero, tu portero.
Grito envidia de la blonda, la modelo, la ideal...
tanto como de la niña, la vieja y la mala.
Estallo envidia de todo lo que te respira
de todo lo que te toca, habla, escucha, mira.
De todo lo que te envuelve y te transforma.
Envidio a los poetas y locos…
Y a los que mueren de amor.
Noche en veda
Mientras camino de vuelta sin mirar, veo.
Salidas vedadas, pero transgredidas, vivas.
Flotan armonías que despiertan amores, calores.
Y te llamo.
Se abren puertas, salen cuerpos, entes.
Costumbres de la razón no exprimida, van, andan.
Y al otro amanecer eligen, sin saber, sin creer, pero asienten.
Y te pienso.
Viñas lejanas pero sabidas, recorridas, mojan.
Besan mis labios, moradas de frío, piden, ruegan.
Empapan mi sed y se adueñan del calor, de mi espíritu.
Y te extraño.
Deseos extremos, en todas sus formas, “creatividad” dicen.
Encienden amor, o el amor los enciende, los hace ser.
Qué hacer con el ser, y con el estar, y con el amar.
Y te bebo.
Salidas vedadas, pero transgredidas, vivas.
Flotan armonías que despiertan amores, calores.
Y te llamo.
Se abren puertas, salen cuerpos, entes.
Costumbres de la razón no exprimida, van, andan.
Y al otro amanecer eligen, sin saber, sin creer, pero asienten.
Y te pienso.
Viñas lejanas pero sabidas, recorridas, mojan.
Besan mis labios, moradas de frío, piden, ruegan.
Empapan mi sed y se adueñan del calor, de mi espíritu.
Y te extraño.
Deseos extremos, en todas sus formas, “creatividad” dicen.
Encienden amor, o el amor los enciende, los hace ser.
Qué hacer con el ser, y con el estar, y con el amar.
Y te bebo.
Todo fue canción (para guitarrón)
La pregunta a destiempo, esa invitación
Alguna insistencia con muchas ganas de amor
Risas profundas de tonteras, de poemas
Hasta el abismo mismo, hasta la decisión
Cada dolor bajo la lluvia buscando sol
Tuvo su cuota de alimento para los dos.
Una mirada, ojos furiosos de guitarrón
Fueron el cause que ese río adentro encontró.
Vino el vino, vino después, vino con vos
El roce claro que aquella madre todo lo vio
Ahí, sin tiempo a tiempo, el tiempo solo se midió
En todas las hojas que ese día el viento no llevo.
Todo, todo fue canción.
Alguna insistencia con muchas ganas de amor
Risas profundas de tonteras, de poemas
Hasta el abismo mismo, hasta la decisión
Cada dolor bajo la lluvia buscando sol
Tuvo su cuota de alimento para los dos.
Una mirada, ojos furiosos de guitarrón
Fueron el cause que ese río adentro encontró.
Vino el vino, vino después, vino con vos
El roce claro que aquella madre todo lo vio
Ahí, sin tiempo a tiempo, el tiempo solo se midió
En todas las hojas que ese día el viento no llevo.
Todo, todo fue canción.
Suceden verdades
Lo que sucede es que nos traspasa todo.
Todo lo que hay, todo lo que viaja.
Nos traspasa el aire, el que nadie siente
Pero que recuerda esa captura suspendida.
Conozco cada gesto de ojos esquivos
Todo lo que hay, todo lo que viaja.
Nos traspasa el aire, el que nadie siente
Pero que recuerda esa captura suspendida.
Conozco cada gesto de ojos esquivos
Y de ojos fijados, tensos, deseosos.
Sé de labios apretados, uno sobre otro,
Atreviéndose a contener condenas.
Sucede que cada nota duele por elección
Porque está, pero no grita.
Porque hay que cantar, y cantar, solo eso.
Pero lo que viene del centro es imparable, no prolijo.
Vimos cada brillo imperceptible
Atreviéndose a contener condenas.
Sucede que cada nota duele por elección
Porque está, pero no grita.
Porque hay que cantar, y cantar, solo eso.
Pero lo que viene del centro es imparable, no prolijo.
Vimos cada brillo imperceptible
Oímos cada gemido sórdido
Besamos cada distancia dolorosa
Bailamos cada paso de nuestra danza
Sucede que hicimos el amor a años luz
Que es incorregible la terquedad del capricho
Besamos cada distancia dolorosa
Bailamos cada paso de nuestra danza
Sucede que hicimos el amor a años luz
Que es incorregible la terquedad del capricho
Que penetramos lo impenetrable
Que no hay salida posible distinta de este andar.
Que no hay camino que no te lleve a mí.
Que no me lleve a vos.
Que no hay salida posible distinta de este andar.
Que no hay camino que no te lleve a mí.
Que no me lleve a vos.
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